Si bien la ley no define como tal el “ruido molesto”, diferentes normas regulan esta materia, entregando un marco legal ante los ruidos que afectan a los vecinos.  Revisa cómo y a quién hacer las denuncias.

Es entendible suponer que el desarrollo de las ciudades, expone a sus habitantes a una serie de ruidos, más o menos molestos, que son generados por diversas fuentes, pudiendo llegar a constituir infracciones a normativas vigentes hoy en Chile.

El Decreto N° 38 del Ministerio del Medio Ambiente, establece las normas de emisión de ruidos generados por fuentes fijas. En caso que algún vecino que habite alguna edificación sujeta a la Ley de Copropiedad (departamento, oficina o locales comerciales), superen los 55 decibeles desde las 07:00 hrs hasta las 21:00 hrs. o los 45 decibeles desde las 21:00 hrs. hasta las 07:00 hrs, podrá ser denunciado ante la autoridad correspondiente.

Según el propio Decreto N° 38, es la Superintendencia del Medio Ambiente la llamada a fiscalizar el cumplimiento de esta normativa a través de sus respectivos inspectores, sin perjuicio de lo cual quedan fuera una serie de ruidos entre los que encontramos los de mascotas, reuniones sociales públicas o privadas e incluso el del propio transporte, pues recordemos que se trata de la regulación de fuentes fijas.

Lo anterior no significa que no se pueda hacer nada, ya que es precisamente con el objeto de velar por la convivencia armónica de sus vecinos, que cada municipalidad cuenta con ordenanzas que regulan ruidos que pueden generar molestias a los habitantes de sus respectivas comunas, siendo los correspondientes Juzgados de Policía Local los llamados a aplicar sanciones en caso que algún habitante del condominio: “provoque ruidos en horas que habitualmente sean destinadas al descanso” según lo señala expresamente el artículo 32 de la Ley de Copropiedad Inmobiliaria , caso en el cual el infractor se arriesgará a una multa que va de una a tres UTM, pudiendo doblarse en caso que en el plazo de los seis meses siguientes a la aplicación de la multa sea nuevamente sancionado.

La norma, al no señalar taxativamente, cuales son las fuentes generadoras del ruido, tiene un margen de interpretación bastante amplio, constituyéndose en el mecanismo más eficiente para salvaguardar a los vecinos, pues en la práctica quien se sienta afectado por un ruido de estas características, a una hora inapropiada, podrá solicitar que Carabineros tome este procedimiento, los que citarán a los responsables del ruido al Juzgado de Policía Local, en donde muy seguramente serán multados.

Por último no debemos olvidar que cada comunidad cuenta con un reglamento de copropiedad  que en la mayoría de los casos contempla también multas en caso de ruidos que afecten a los vecinos en horas destinadas al descanso, por lo que es posible además canalizar algún reclamo por el comité administrativo de cada comunidad.