Ley de Portabilidad financiera ¿En qué consiste?

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portabilidad financiera

El objetivo de esta ley es promover la portabilidad financiera, facilitando que las personas o Pymes se cambien de un proveedor de servicios financieros a otro, o de un producto o servicio financiero vigente a otro nuevo contratado con el mismo proveedor. La ley comenzó a regir recién el 8 de septiembre.

¿Qué modalidades puede tener la portabilidad financiera?

Aquí tendremos que distinguir, porque existen dos:

1.- Portabilidad sin subrogación: Básicamente es cambiarse de proveedor de servicios financieros. Al pasar al nuevo proveedor, se extinguen todas las garantías o cauciones que contemplaban dichos productos o servicios para asegurar su pago.

2.- Portabilidad con subrogación: El cliente contrata un nuevo crédito con un nuevo proveedor, para pagar un crédito que mantenía con un proveedor inicial. Se produce con ello una sustitución del crédito (subrogación).

Un mismo proceso de portabilidad podrá operar bajo ambas modalidades para distintos productos o servicios financieros.
El proceso de portabilidad financiera podrá hacerse tanto entre productos o servicios financieros que entreguen distintas entidades financieras o la misma.

¿Puede algún proveedor no ofrecer la portabilidad?

No. La portabilidad es un derecho para el cliente, y cualquier cláusula en contrario se entenderá por no escrita.

¿Qué productos están considerados dentro de la portabilidad financiera?

Dentro de los productos que se incluyen en este proyecto de Portabilidad Financiera están: las tarjetas de crédito y débito, las líneas de crédito, las cuentas corrientes, créditos hipotecarios o de consumo.

Además de los bancos, participan todas las instituciones fiscalizadas por la CMF, como compañías de seguros, cajas de compensación, cooperativas de ahorro y crédito, y agentes administradores de mutuos hipotecarios.

¿Cómo se inicia la portabilidad?

Aquí tienes dos opciones:
Puedes elegir un banco o institución financiera a la que quieras cambiarte y solicitar tu portabilidad. Ellos se contactarán con tu banco actual, donde tienes contratados tus productos. El proceso se lleva a cabo entre ambas entidades.

También puedes pedir tu certificado de liquidación en donde actualmente eres cliente, llevarlo al banco o institución financiera a la que quieras cambiarte e iniciar el proceso. Este documento es gratuito y contiene un listado con el detalle de todos tus productos (cuenta vista, corriente o de ahorro, chequera electrónica, línea de crédito, tarjeta de crédito o débito, crédito hipotecario o de consumo) las tasas, comisiones y el valor total de tus créditos.

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